26/7/09

Cuando una multa se convierte en un Billete de vuelta para un inmigrante

Un joven senegalés, vecino de Bilbo y vendedor ambulante de discos fue arrestado junto con su compañero mientras ambos ejercían su trabajo. Tras pagar la multa habitual en estos casos, uno ha sido encarcelado y el otro destinado a un centro de internamiento. Varias asociaciones luchan por su puesta en libertad.

Oihane LARRETXEA (GARA)
La venta de discos y dvd's en las calles es una realidad que todo el mundo conoce, una práctica que se lleva a cabo en cualquier pueblo o ciudad. A nadie le sorprende ver cómo personas que se dedican a ello salen corriendo recogiendo, en cuestión de segundos, la manta con todos los cd's huyendo de la Policía. A veces consiguen escapar; otras, en cambio, son atrapados. En este último caso, la Policía procede a la confiscación del material y a la consiguiente multa. Aunque mucha gente desconoce qué es lo que ocurre después, lo cierto es que la persona puede incluso llegar a ser expulsada a su país de origen.

Éste es el caso de dos jóvenes senegaleses vecinos de Bilbo, pero no son los únicos que viven esta situación. Patxi de la Fuente, miembro de la nueva plataforma para la defensa de los derechos de los migrantes, Mbolo Moye Doole, subraya la necesidad de diferenciar las distintas conductas que puede haber a la hora de vender discos, ya que en el artículo del Código Penal no está bien definido. «La solución a esta práctica no es el encarcelamiento. Pedimos que se redacte bien el artículo penal que protege la propiedad intelectual», reclama.

Por otra parte, hoy en día no tiene el mismo sentido el interés que la SGAE puso en el asunto en un primer momento, ya que la mayor fuga de derechos de propiedad se produce por las descargas en Internet y no en la calle. «Hay gente que ingresa en prisión [por el top-manta], cuando millones de personas desde sus casas también realizan descargas ilegales», explica De la Fuente.

El fin de un sueño
Añade que lo peor no es la prisión, sino lo que conlleva estar en la cárcel, puesto que estas personas buscan regularizar su situación pero, al haber estado presos, automáticamente se les registran antecedentes penales, haciendo imposible que algún día consigan los papeles de residencia. La situación resulta paradójica porque la Policía les arresta por prácticas ilegales, cerrando así las puertas a una futura regularización y al consiguiente empleo. «Ellos, al igual que el resto de las personas, simplemente quieren salir adelante, tener un techo y comida», concluye de la Fuente.

Asociaciones como SOS Racismo, Shangai o la ya mencionada Mbolo Moye Doole están trabajando conjuntamente por la puesta en libertad de los dos jóvenes, al tiempo que hacen un llamamiento a la sociedad y dan a conocer una realidad ignorada por la mayoría. También quieren incidir en el tema de la venta ambulante de música y películas ya que un gran porcentaje de los inmigrantes en situación irregular se dedica a ello.

Han intentado hablar con la Policía Municipal de Bilbo por la incesante presión que ejercen sobre los vendedores, pero lamentan que ha resultado en vano. «A veces pensamos que desconocen todo lo que puede acarrear la multa que les ponen».

La situación del inmigrante que carece de papeles es muy delicada porque siente un miedo constante, ya que en cualquier momento puede ser identificado y trasladado a comisaría. En el peor de los casos, se procede a la apertura de un expediente con la orden de expulsión.

A pesar de que en muy pocas ocasiones se termina expulsando a la persona, dado el elevado coste económico que ello supone, a veces sí termina ocurriendo. «Es ahí cuando toda una familia ve su sueño truncado, ve que todo el esfuerzo económico realizado para buscar una vida mejor se ha desvanecido», explica De la Fuente.

Ciudadanos anónimos han querido solidarizarse con este colectivo, así como conocidos artistas musicales, quienes han pedido que no se encarcele a nadie en su nombre.

Llamamiento para unirse a la concentración en apoyo a los dos jóvenes senegaleses
Son cerca de un centenar los extranjeros que se encuentran en estos momentos en prisión en Euskal Herria por vender discos piratas, y muchos los destinados a centros de internamiento.

Varias asociaciones que colaboran a favor de los derechos de los inmigrantes han convocado una concentración para mostrar su apoyo al joven vecino de Bilbo encarcelado en Basauri.
Reclaman su excarcelación o que, al menos, en el transcurso de todo el proceso no esté privado de libertad.

Al mismo tiempo, estas asociaciones expresan su repulsa al incesante acoso por parte de la Policía y rechazan las graves consecuencias que las denuncias tienen para las vendedoras y vendedores ambulantes. Por ello, han convocado una concentración que tendrá lugar mañana, a las 10.30 horas, ante la Audiencia Provincial de Bilbo.