22/1/09

Ernst Busch - El gran tenor del proletariado alemán

Rebeldemule
Se destacó como intérprete de canciones cuyas letras guardaban alto contenido político, particularmente las del periodista Kurt Tucholsky, en los cabaret de Berlín en el período de entre guerras. Actuó en la producción original de la “Ópera de los tres centavos” de Bertolt Brecht, así como en la posterior película de Georg Wilhelm Pabst. Cuando el ascenso de Hitler, en 1933, y bajo la persecución de la Gestapo, decide huir a la Unión Soviética. En 1937 se incorpora a las brigadas internacionales para luchar en contra del fascismo del dictador Francisco Franco en España. Tras la caída de España, fue internado en el campo de Gurs, y posteriormente, tras el pacto del Gobierno de Vichy, preso en Francia y Alemania. Tras el fin de la guerra se estableció en el Berlín de la Alemania Democrática, en donde trabajó con Bertold Brecht y Erwin Piscator en el “Ensamble de Berlín” convirtiéndose en uno de los estandartes de dicho estado. Es recordado por su interpretación de Galileo, en el drama de Brecht y por sus apasionadas grabaciones de canciones obreristas, algunas compuestas por el destacado Hanns Eisler. Es de destacar su grabación de “Die Moorsoldaten”, que fue el himno de la resistencia.

Canción de la insuficiencia de los esfuerzos humanos de la Opera de tres centavos de Bertold Brecht con la letra traducida al castellano (gracias Heerk)

El hombre vive de su cabeza,
la cabeza no le alcanza.
Inténtalo, de tu cabeza
todo lo más vive un piojo.

Porque para esta vida
el hombre no es lo bastante listo,
nunca se da cuenta
de todas las trampas y mentiras.

Haz un plan,que sea una gran luz.
Después, haz otro plan,
ninguno de los dos funcionará.
Porque para esta vida

el hombre no es lo bastante malvado,
pero su esfuerzo desproporcionado
es un bello espectáculo.
Corre detrás de la felicidad,

pero, no corras demasiado.
Porque todos persiguen a la felicidad
y ella corre detrás.
Porque para esta vida

el hombre no es lo bastante humilde,
por eso, todos sus esfuerzos
son solo un autoengaño.