21/1/09

51 personas en prisión por el ‘top manta’


Para hacer frente al rosario de condenas de cárcel para los vendedores de copias pirata en las calles, varias redes sociales han lanzado una petición de indulto general.

Periodico Diagonal (Patricia Manrique / Redacción Cantabria)
“No queremos hacer daño a nadie ni estar delante de nadie, lo que queremos es trabajar con derechos”, declara Alou, miembro de la Asociación de Sin Papeles de Madrid (ASPM). Se refiere a la persecución que sufren las personas que venden en la calle copias ‘piratas’ sobre mantas, el llamado top manta.
Actualmente hay, según datos de Instituciones Penitenciarias, 51 personas en prisión por este motivo. “Hay una gran cantidad de redadas arbitrarias en nuestros barrios la mayoría de la gente que trabaja en la manta carece de papeles, por lo que son llevados continuamente comisaría. Esto hace que haya unas cinco detenciones semanales de gente de la asociación en Madrid”, subraya Alcira Padín, de la asesoría jurídica Punto Mantero de Madrid.

Desde 2004, la venta en la calle de copias piratas no se considera como una infracción a las ordenanzas municipales sino que se persigue de oficio como un delito contra la propiedad intelectual, castigado con penas de seis meses a dos años de prisión multa. Esto ha dado lugar a encarcelamientos con condenas de hasta dos años y el pago de la responsabilidad civil más la multa que, en la mayor parte de los casos no puede ser pagada por falta de recursos. La ley permite sustituir las penas por la expulsión del país con la prohibición de volver a territorio Schengen hasta pasados diez años. En ese caso los condenados son encerrados en los centros de internamiento (CIE) hasta 30 días, momento en el que, si no han sido expulsados, se les hace cumplir la pena de prisión.

Ante lo que consideran un castigo desproporcionado, juristas, artistas, redes de apoyo a migrantes y asociaciones de sin papeles han decidido movilizarse para conseguir la despenalización del top manta. Y han lanzado iniciativas en distintos frentes. Por un lado, un equipo de juristas, coordinado por el penalista Julián C. Ríos, ha elaborado y hecho circular un documento con “escenarios jurídicos para la defensa de personas excluidas que venden cd, dvd u otros objetos sobre sus mantas para sobrevivir”, que dota a los abogados de argumentos de defensa.

Por otro lado hay una campaña de recogida de firmas (transfronterizo.- at.rezo.net/spip.php) que reclama “que se otorgue de oficio el indulto particular total a todas las personas que cumplen pena de prisión por mera exposición o venta al por menor de copias pirata”. Esta petición de indulto general se suma y viene a ampliar las peticiones particulares presentadas en julio para cuatro vendedores del top manta ya condenados (ver DIAGONAL nº 84). La petición general es “una vía más política, que tiene detrás al Ministerio de Justicia y permite visibilizar la situación de centenares de personas”, explica Padín.

La campaña no pide sólo el indulto de los ya condenados, si no que, ante el previsible gran número de sentencias por llegar reclama que “el Ministerio de Interior sobresea los expedientes abiertos”.

Uno de los objetivos de la campaña es aprovechar la anunciada nueva reforma del Código Penal en febrero para conseguir un cambio en el tratamiento de la propiedad intelectual e industrial. Sobre todo del artículo 270, que permite el encarcelamiento de los manteros. La campaña reclama que “la respuesta penal sea proporcionada a la situación de los top manta”.

Ousmane Ndione, de la ASPM, señala: “La campaña quiere sensibilizar a los artistas: la gente que está en la calle tiene penas por la propiedad intelectual, por la SGAE... Se les condena a una pena de cárcel y es contradictorio que un chico que no tiene dinero para pagar su pan tenga que pagar además una multa. Los artistas y los manteros podíamos hablar y encontrar alguna solución mejor. Ahora muchos artistas se juntan para ayudar a la gente pobre de África y el dinero se lo dan a los políticos y no a la gente pobre. Yo creo que es mejor ayudar a la gente de África que está aquí y que ayuda a sus familias”.