7/11/10

Esto que veo es un orror

"MTV muestra, en líneas generales, una sociedad de lujo donde todo es felicidad comprada y donde los jóvenes habitan en casas residenciales o incluso construidas en el bosque. Poseen grandes salones, numerosos aparatos de música, un local para ensayar con su mesa de mezclas, enormes televisores, instrumentos y todos los cachivaches imaginables. Todo se basa en el lujo, el consumismo y chicos y chicas con el espejo como su Dios, además de machismo y sexismo más allá de lo que aguanta un estómago humano."

Pablo Cabeza periodista
GARA


El 28 de octubre de 1956 comenzaron oficialmente las emisiones regulares de televisión en el Estado. Años más tarde se pasó del blanco y negro al color y no ocurrió nada especial hasta que en 2000 se instaló en la península la plataforma comercial de Televisión Digital Terrestre, Quiero TV. La idea era ofrecer calidad de imagen y contenidos singulares, pero pagando. Dos años más tarde el proyecto fracaso ante la falta de suscriptores. No obstante, la idea de pasar de una televisión analógica a una digital no estaba mal y era consecuente con los avances tecnológicos, por lo que el Estado y científicos como Belén Esteban comenzaron a pergeñar en 2005 el tránsito hacia una televisión de mayor definición y posibilidades. Tras un lustro de pruebas, estándares y presiones económicas, en abril de este año, la TDT estaba ya en todos los televisores, una vez solucionados los diferentes problemas colaterales: cables, antenas, sintonizadores...


Pasado el tiempo, comprobado lo que los operadores ofrecen y en qué se ha convertido la TDT, sólo cabe lamentar que mi televisión no disponga de un medio explícito para borrar el noventa por ciento de los canales y el cincuenta por ciento de los programas.


Una de las últimas incorporaciones al canaleo/mamoneo digital abierto ha sido el viejo y conocido MTV (ya disponible en plataformas cerradas), canal musical donde hace muchos años se podían descubrir buenos grupos, programas temáticos de viejo rock y, por supuesto, tragar con algunas bandas comerciales, desde luego que no tan penosas como las actuales. MTV muestra, en líneas generales, una sociedad de lujo donde todo es felicidad comprada y donde los jóvenes habitan en casas residenciales o incluso construidas en el bosque. Poseen grandes salones, numerosos aparatos de música, un local para ensayar con su mesa de mezclas, enormes televisores, instrumentos y todos los cachivaches imaginables. Todo se basa en el lujo, el consumismo y chicos y chicas con el espejo como su Dios, además de machismo y sexismo más allá de lo que aguanta un estómago humano.


Kevin cumple 16 años y su padre le organiza una fiesta maravillosa. Le presenta veinte chicas en bikini y tiene que seleccionar las que trabajarán en su fiesta. El papi, además, le regala un coche de 50.000 dólares. Y así una y otra noche. En el zoológico MTV predominan los pantalones «cagados», las zapatillas de marca y la tontería más baldía. Cuando toca rap o hip hop la historia no es más edificante; al contrario, los tipos y las propuestas presentadas como modelos de comportamiento son aún más deleznables, se sea blanco o negro. Y así día a día, en la jungla, mi querido Rambo.


¿Qué echarán mañana? Nunca podré contarlo, no puedo con tanto orror; perdón, horror.