11/1/11

Wardi, el corazón partido de un nubio que lleva medio siglo cantando por la unidad

GARA
Auténtico icono de la música en Sudán, Mohamed al-Wardi lleva 50 años luchando por los derechos humanos en el país y cantando por su unidad. «Para mí es muy difícil. Estoy triste y espero que, si el Sur elige la separación, vuelva un día a unirse al Norte», lamenta este hombre de 81 años. El decano de los cantautores sudaneses, que comenzó su carrera política justo tras la independencia del país, en 1956, sigue a día de hoy llenando las salas en sus cada vez más ocasionales conciertos.

En la noche del 31 de diciembre, un millar de personas acudieron a su recital en un club de Jartum. El anciano, que necesita la ayuda de dos personas para moverse, no defraudó a sus seguidores. «Todo el mundo ama a Mohamed Wardi, es el músico más popular del país. Siempre ha cantado a Sudán, a la política. Es comunista y siempre ha trabajado por la unidad del país», explica Mai, una madre de familia y fan incondicional.

Y es que Wardi es, más allá de su faceta artística, una personalidad política, lo que le ha causado muchos problemas. En los años 70, fue encarcelado acusado de apoyar a los autores de una intentona golpista.

Pese a reconocerse como unionista, apoyó públicamente al sudista y guerrillero Movimiento Popular por la Liberación de Sudán, actualmente en el poder en el Sur. En Sudán, los comunistas son ante todo laicos y es por eso que, durante la guerra civil, muchos militantes comunistas nordistas apoyaron el proyecto de un «nuevo Sudán», laico y federal, promovido por el líder sudista John Garang, fallecido tras firmar el acuerdo de paz en 2005. Los laicos del Norte temen que la separación del Sur refuerce la tendencia del islam político. El propio Wardi sufrió diez años de exilio tras la llegada al poder de Omar al-Bachir a remolque de un golpe de Estado apoyado por los islamistas y que le ha mantenido hasta hoy en el poder.

Para muchos, entre ellos para Ahmed, un sudanés de 24 años admirador del cantante, Wardi encarna la diversidad sudanesa ya que es nubio, una antigua etnia no árabe del norte de Sudán. «Cuando llegó a Jartum, en sus inicios cantaba en nubio y luego empezó a cantar en árabe, ganándose los corazones de los sudaneses», recuerda el joven.