21/9/08

FUENTES BIEN INFORMADAS (FBI)


La musica jamaiquina y en especial la referida a la musica ska ha sido sin lugar a dudas uno de los ejes sobre los que ha girado la cultura skin. En el año 89 en los Paisös Catalans (PPCC) concretamente en Barna (Barcelona) surge el fanzine Fuentes Bien Informadas (FBI) que se va a convertir en un referente en la escena skatalitica. Aqui os ofrecemos unos parrafos que resumen su inicio y su filosofia.

En la primavera de 1989, el nº1 de Fuentes Bien Informadas o simplemente F.B.I. Skazine de Barcelona, salía a la calle. La fiesta de presentación tuvo lugar en el Fist Bar del barrio de La Ribera y asistió a ella la cúpula de la escena Ska barcelonesa, oficiando como disk-jokeys Jean-Pierre Txampi de la tienda Demo y el incombustible Jordi Gil López a.k.a. DJ Ragnampiza. El primer número del F.B.I. (en formato DIN A5, fotocopiado y al módico precio de 150 Ptas), estaba dedicado a Bad Manners y contenía un reportaje titulado 2 Tone History), además de un reportaje sobre Skatalà.

La editorial de aquel primer número a cargo de su director y alma mater, Carles Charly Brown Closa, empezaba de esta manera: "Para mucha gente el Ska es sinónimo de Specials, Madness o Kortatu. Otros lo ven como una moda a cuadros y se apuntan al rollo. Fuentes Bien Informadas pretende demostrar que la cosa no va por ahí, que el Ska nació hace treinta años y siempre fue un estilo de música peculiar, atractivo y muy imitado. Queremos dar a conocer, a quien pueda interesarle y dentro de nuestras limitaciones, el trasfondo de este estilo musical, ampliando los conocimientos del profano e intentando complacer al erudito..."

Los objetivos que se apuntaban entonces fueron cumplidos con creces durante los más de tres años de existencia del skazine. El alto nivel alcanzado y su labor informativa han sido reconocidos ampliamente por la escena Ska internacional. El F.B.I. supo dar toda una lección de rigurosidad y seriedad, sin por ello perder la frescura, y demostrar que un fanzine no debe ser necesariamente una publicación dirigida a un público semianalfabeto, sino que el respeto por el nivel intelectual de los lectores debe anteponerse ante cualquier otro criterio.